28 abr. 2017

Sensación de fracaso


“Esperaba la dicha, me vino el fracaso, aguardaba la luz, llegó la oscuridad” (Job 30:26 BJ01)
 

Nadie en su sano juicio quiere fracasar. El dolor de la derrota puede marcar la vida entera, más cuando se trata de relaciones de pareja.
 

Sin embargo, ocurre, y mucho más de lo que estamos dispuestos a reconocer. Barbara y Allan Pease señalan que: “La mayor parte de gente interpreta el fracaso en una relación como un fracaso personal y eso hace que millones de nosotros acudamos al terapeuta, cuando, en realidad, el conflicto en las relaciones es la norma para casi todas las especies, incluida la humana” (Pease, 2009:5).
 

Si los autores mencionados tienen razón, eso significa que todos los seres humanos tienen conflictos en sus relaciones de pareja. El problema es que nos han vendido la idea de una relación sin problemas, donde todo es color rosa y no pasa nada que pueda alterar la armonía de la pareja. Ojalá fuera así, pero eso ocurre sólo en novelas románticas de dudosa profundidad y en la fantasías utópicas de creadores de películas sin contenido real, sólo fantasía y tergiversada.
 

Construir una relación sana demanda tiempo y mucha paciencia. Los que forman una pareja proceden de hogares distintos, tienen historias diferentes, formas de enfocar la vida, maneras de relacionarse con los demás, estructuras de pensamiento, formación diferenciada, y, para rematar todo este enredo, ambos son de sexo diferente, lo que no sólo tiene el potencial de conflictuar cualquier relación, sino que es evidente que surgirán diferencias que los llevará incluso a dudar si es buena idea el continuar juntos.
 

Las parejas que logran sortear las dificultades son aquellas que han aprendido a manejar el conflicto, entendiendo que nada es tan terrible que no se pueda manejar, y cuando no son capaces de hacerlo, pidiendo ayuda, como lo haría cualquier persona con suficiente inteligencia emocional para saber que no se tienen todas las respuestas y que en ocasiones es sano consultar a especialistas.
 

Una pareja que se centra en buscar soluciones y no en ahondar conflictos, tiene más posibilidades de triunfar que aquellas que arman la tercera guerra mundial a partir de pequeñeces o situaciones que son intrascendentes. 




Copyrigh: Dr. Miguel Ángel Núñez.
Del libro inédito: LAZOS DE AMOR

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